Historia del calendario


Los orígenes del calendario se remonta en los albores de las primeras civilizaciones humanas, en el pasado era de vital importancia disponer de un sistema de medición del tiempo, o calendario, mediante el cual nuestros ancestros pudieran preveer acontecimientos repetitivos que ocurrian en la naturaleza como lluvias, frio o calor los cuales afectaban directamente a la supervivencia de la agricultura, pastos y ganadería que mantenían como medio de alimento y supervivencia. Dichas civilizaciones conocían a la perfección el momento idóneo para la siembra, la recolecta o la caza de los alimentos permitiendoles planificarse y dotarse de los medios necesarios para asegurar el alimento.

Para ello nuestros antepasados establecieron sistemas de medición del tiempo observando y basandose en los movimientos repetivos de las esferas celestes como el Sol, la Luna o incluso el planeta Venus.

En el año 2013 un grupo de arqueólogos británicos descubrieron el calendario escrito más antiguo jamas descubierto, conocido como el calendario de Aberdeenshire por la ubicación en donde se encuentra dentro de Escocia, dicho calendario, que forma parte de un monumento mesolítico, cuenta con una edad de 10.000 años y está basado en las distintas fases lunares, permitiendo a los cazadores y agricultores de aquella época conocer las estaciones de frio y calor.

El siguiente calendario escrito del que tenemos constacia data de la época de las primeras civilizaciones de la historia hace más de 6.000 años, gracias a los conocimientos avanzados que disponían los sumerios dicha civilización desarrollaron una calendario basado en los ciclos de la Luna estableciendo por primera vez un calanedario lunar de 12 meses, posteriormente diferentes pueblos y civilziaciones de la región como los babilonios, arameos o sirios tomaron las bases de este calendario modificándolo y evolucionandolo conforme a sus necesidades.

El primer calendario solar data de la época del antiguo Egipto hace más de 5000 años, gracias a este calendario los antiguos egipcios conocían las en que época ocurrían las crecidas del rio Nilo las cuales inundaban de agua a los campos por medio de los que se alimentaban así como generaban comercio y riqueza.

Este calendario Egipcio disponía de 12 meses divididos en 3 estaciones de 4 meses cada uno, cada estación correspondía a la siembra, cosecha o época de inundación haciendo un total de 360 días anuales a los cuales se les sumaban 5 días adicionales con el objetivo de completar los 365 días que emplea la Tierra en dar un vuelta al Sol.

Así mismo en este calendario Egipcio se estableció el concepto de semana compuesto por 7 días en honor a los 7 planetas y satélites conocidos en aquel momento (Luna, Marte, Mercurio, Jupiter, Venus, Saturno, Sol).

Posteriormente los antiguos griegos crearon su calendario lunisolar basándose los años en el tiempo de rotación de la Tierra al Sol y los meses por las fases lunares haciendo un calendario de 12 meses de 29 o 30 días cada mes.

Gracias a estos primeros calendarios el resto de civilizaciones adaptaron y crearon los calendarios a lo largo de la historia hasta disponer del calendario actual que utilizamos.

 

 

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